En este blog voy a postear artículos que me hayan resultado interesantes,
ideas que se me ocurran, etc. A modo de corcho virtual, qué mejor que
un blog para hablar de redes sociales.


lunes, 6 de septiembre de 2010

ENTREVISTA: EL FUTURO DEL PERIODISMO DIGITAL ROSENTAL C. ALVES Consultor digital de medios y catedrático de periodismo

ENTREVISTA: EL FUTURO DEL PERIODISMO DIGITAL ROSENTAL C. ALVES Consultor digital de medios y catedrático de periodismo

"Los medios deben aparcar su arrogancia"


JOSEBA ELOLA 05/09/2010

Escuchó la expresión "revolución digital" por primera vez en el año 1987 y se dijo: "Este es el camino". Gurú iberoamericano del periodismo en la Red, el clarividente periodista y catedrático brasileño desentraña las claves de lo que se nos viene encima: lo que él llama el ecosistema de medios.




"Estamos atravesando una revolución con pocos precedentes, comparable a la que se produjo con Gutenberg"
"El diluvio digital está generando el caos, pero también creando la base biológica del nuevo ecosistema"
"Los que van a descubrir el lenguaje de Internet son los usuarios; no lo harán los medios, como solía ser antes"



Alves es un gurú en plena crisis existencial. A sus 58 años, tras una década epatando a sus audiencias, tras años de labor "evangelizadora" entre periodistas escépticos ante los formidables cambios que vaticinaba, se encuentra con que la revolución digital ya está aquí. Cada vez quedan menos escépticos que arqueen las cejas durante sus conferencias. "Estoy muy acostumbrado a hablar con dinosaurios. Pero ahora los dinosaurios ya se dieron cuenta de que si siguen en Jurassic Park, van a extinguirse", dice este brasileño afincado en Tejas que habla un español perfecto con leve acento mexicano. Bueno, un momento: estas palabras las pronuncia el señor Rosental Calmon Alves, gran teórico del periodismo en red, mayúsculo gurú iberoamericano del advenimiento de la cosa Internet, hombre adelantado a su tiempo que en 1987 escuchó por primera vez al profesor Andrew Lippman pronunciar las palabras "revolución digital", y se dijo: "Este es el camino".

Sí, fue en 1987. Al joven Rosental le llamabanRosentélex por sus inclinaciones tecnológicas. Su primera computadora portátil, recuerda, data del año 1983. Pues bien, fue en 1987 cuando, como estudiante en la Universidad de Harvard, oyó las dos palabras mágicas pronunciadas por Lippman, profesor del prestigioso MIT, el Massachusetts Institute of Technology. Cuatro años más tarde, Alves creaba en su Brasil natal una web parabrokers. Y en 1995, como miembro del comité directivo del Jornal do Brasil, lanzaba la primera edición electrónica de este periódico centenario que, esta misma semana, ha dejado de imprimirse en papel para convertirse en diario exclusivamente accesible en línea.

Consultor de empresas de comunicación a lo largo y ancho del mundo para el desarrollo de nuevos medios, es presidente de la red de cátedras de Comunicación de la Unesco y organiza todos los años uno de los foros más calientes del periodismo en línea, lugar donde se atisban las nuevas tendencias, punto de encuentro de profesionales de todo el mundo: el Simposio Internacional de Periodismo Online de la Universidad de Tejas.

Cómodamente sentado en un sofá del hotel Lisboa Plaza, adonde acude para participar en una conferencia, Alves carraspea y empieza a hablar de un cambio de paradigma total. Vivimos en la sociedad del prosumer, o sea, del productor-consumidor de contenidos, explica. El consumidor ya no es un ser pasivo que recibe la información empaquetada por otros. La información ya no circula en paquetes cerrados, sino en unidades abiertas, en flujos que se distribuyen por la Red. Nos enfrentamos a una lógica totalmente distinta de la de la sociedad industrial.

Pregunta. Y esa nueva lógica, ¿adónde nos conduce?

Respuesta. Yo soy ciberentusiasta, pero no soy un ciberutópico. La creación de la sociedad en red abre camino a una democratización de la información como nunca se pudo imaginar. Fenómenos como la Wikipedia, el movimientoopen source -código abierto, software distribuido gratuita y libremente-, las redes sociales, o el e-gobierno, o sea, la transparencia de los gobiernos que se impone poco a poco, nos conducen a una democratización mayor, hacia un mundo mejor. Pero también hay un lado siniestro, oscuro: la utilización de todos estos mecanismos para evitar esa democratización. Estos mecanismos pueden ser usados para el bien y para el mal.

P. Los periódicos desempeñaron y desempeñan un papel de control de poder, capitanean el periodismo de investigación. En la medida en que el papel vaya convirtiéndose en algo residual, ¿se mantendrá ese periodismo?

R. Yo creo que sí. El capitalismo es lo suficientemente dinámico, flexible y adaptativo; y la existencia de una prensa libre es tan importante en la sociedad que soy optimista, vamos a encontrar una fórmula de mantener este papel del periodismo libre e independiente. Pero será distinto. Espero que sea mejor, incluso. Estamos atravesando una revolución con muy pocos precedentes históricos, es comparable con la que produjo Gutenberg. Pero una revolución no es rápida, está llena de procesos evolutivos complejos. El periódico impreso no se va a acabar de un día para el otro.

P. ¿Cuándo se acabará?

R. No sé. No tengo una bola de cristal, pero creo que los periódicos en papel seguirán existiendo en 2020. El papel será una parte secundaria de una plataforma digital multimedia fuerte. Viviremos en un ecosistema de medios completamente diferente. En la era industrial no es que no hubiera información, pero estaba muy centralizada. Hubo un diluvio digital fortísimo que está inundando y creando caos, desorganizándolo todo, pero también creando la base biológica del nuevo ecosistema, donde están naciendo una enorme cantidad de nuevos organismos. Estamos pasando de los medios de masas a la masa de medios. Pasamos del sistema media-céntrico al yo-céntrico, donde el individuo se transforma en un microorganismo al tener el poder de comunicarse, de intercambiar información, de redistribuir, de mezclar cosas, de hacer sus propios vídeos y colgarlos para que los vean miles de personas. El periodismo va a sobrevivir a eso, pero de una forma diferente. Cuanto antes pueda adaptarse, mejor.

Alves tiene un carrete que da gusto verlo. Arranca a hablar y emerge el conferenciante que habita en él. Hombre inquieto, da la sensación de que le incomoda un momento de silencio o un instante de inactividad. Es de los que no paran. Confiesa que siempre le gustó hacer varias cosas a la vez. "Siempre fui un workaholic [adicto al trabajo]", dice, y le brillan esos ojos negros y despiertos que tiene.

Su carrera como periodista arranca cargada de rimas. "Rosental, reportero policial de O Jornal, ¿tudo legal? [¿todo bien?]". Era su frase cuando hacía la ronda de llamadas a todos los distritos policiales de Río de Janeiro para ver cómo andaba la cosa. Así empezó, a los 16 años, de la mano de su primo, como reportero de sucesos del Jornal do Brasil.Ya por aquel entonces se tiraba horas y horas trabajando en el diario. Como periodista, ha pasado por todo. Fue corresponsal en México, donde escribió sobre las redes del narcotráfico; fue corresponsal en Madrid, en el año 1978... Todo esto antes de abrazar la revolución digital y empezar a recorrer mundo con su labor evangelizadora.

Se muestra muy esperanzado con la emergencia de nuevos microorganismos. Le interesa particularmente la fuerza que en Estados Unidos está tomando el periodismo sin fines de lucro. Señala iniciativas online como la del Texas Tribune: preocupado por la ausencia de periodismo de investigación, un mecenas puso un millón de dólares -776.000 euros- sobre la mesa y recaudó otros tres millones más -2,32 millones de euros-, además de conseguir contribuciones de más de 1.500 personas que aportaron 90 dólares -70 euros- de media cada una. Con ese capital, puso en marcha un equipo de primer nivel y creó una unidad de periodismo caro y de calidad. "Este tipo de iniciativas complementarán al periodismo con fines de lucro en el nuevo ecosistema", asegura. Habla del Voice of San Diego, que creó un brazo de periodismo de investigación sin fines de lucro; y por supuesto, de Propublica, la exitosa iniciativa liderada por el ex Wall Street Journal Paul Steiger que se hizo con el último Premio Pulitzer de periodismo de investigación.

También confía en las posibilidades del llamado data driven journalism, el periodismo que busca en grandes bases de datos. "El acceso instantáneo a bases de datos, por ejemplo, de los gobiernos, nos permitirá ver cómo es administrado el dinero público", ilustra, "esa es una de las conquistas de la democracia moderna, y lo va a ser cada vez más".

P. Los periódicos, en su gran mayoría, parecen replicar sus contenidos tradicionales en la Red, reproducen la lógica del papel. Da la sensación de que el lenguaje de Internet está aún por descubrir, que seguimos muy atados a la era Gutenberg.

R. Sí, el lenguaje de Internet está por descubrir; o está por juntar todo lo que se descubrió. Pero no son los periodistas los que van a descubrir el lenguaje de Internet, son los usuarios. En el sistema media-céntrico del pasado, los descubrimientos los hacían los medios, que creaban productos y los probaban para ver si funcionaban o no. Ahora es la Red quien tiene el poder de la innovación. Las empresas de comunicación están siguiendo a la gente, no es al revés. Lo que se crea en las redes sociales, la producción de los aficionados, los blogs, determinan lo que está por venir. La principal diferencia entre Google y los medios convencionales es que Google trabaja a partir de la perspectiva del usuario; y las empresas de medios trabajan desde la perspectiva de los productos. Diseñan productos y acuden al usuario para preguntarle: "¿Cómo puedo mejorar mi producto?", en vez de ir directamente a ver qué es lo que está haciendo el usuario, cómo reacciona, qué produce y qué consume. Es una lógica nueva, y pienso que la innovación y el nuevo lenguaje van a salir de allí.

P. Crear redes sociales alrededor de los medios, como ha hecho EL PAÍS, que acaba de poner a caminar su propia red social, Eskup, ¿forma parte de esa nueva lógica?

R. Claro que forma parte, es intentar adoptar esa lógica. Pero, una vez más, en eso, los medios llegamos tarde. Véase la fuerza que adquiere un medio como Twitter, y en lo que se ha convertido en dos o tres años. Los medios tradicionales van a seguir llegando tarde porque no consiguen romper la dificultad de la innovación. En primer lugar, porque tienen muchos compromisos con el statu quo: la primera preocupación de un periódico es no canibalizar el papel, por ejemplo. Eso supone una gran limitación. ¿Acaso es mejor que otros canibalicen en vez de canibalizarse uno mismo? Esta es la receta para un suicido: si alguien va a canibalizar tu producto, mejor que seas tú mismo el que lo haga. Los medios están sufriendo los efectos de unas tecnologías disruptivas, una ruptura tecnológica que afecta profundamente a su actividad. Es necesario tener una distancia para poder actuar con fuerza. Hace unos días almorcé con el editor jefe de uno de los principales periódicos de Estados Unidos y le pregunté: "Cuando hablo con directores de medios de países donde aún no se ha producido esa ruptura, ¿qué consejo debería darles?". "Que crean, lo primero, en la web", me dijo. "Que no tarden tanto como nosotros en entender que el futuro es digital y que, aunque no haya ganancia ahora, es necesario aprovechar mientras todavía los medios tradicionales dan dinero para aplicar una parte sustancial de este dinero a los medios digitales. Que entiendan la tecnología y que tengan más tecnólogos en el equipo".

P. ¿Caminamos hacia un futuro de periodistas-programadores? La sección de tecnología de The New York Times tiene una gran reputación por su equipo de programadores...

R. Sí, The New York Times tiene un equipo de 10 personas en el departamento de noticias interactivas. Todos muy jóvenes, y la mayoría de ellos con formación de programadores. Pero más allá de eso, The New York Times es un periódico en el que, hace poco más de un año, el editor jefe dijo: "Ya no somos más una empresa de periódicos, somos una empresa de tecnología". Hay que entender que la revolución digital está transformando productos en plataformas. Un periódico es una plataforma digital. Y tiene que ser entendido de esta manera, como un automóvil, que ya no es más un auto, es una plataforma digital móvil que transmite y recibe información todo el tiempo de forma digital. Será así cada vez más, el auto va a manejarse a sí mismo, apretaremos un botón y diremos: "Quiero ir a casa". Y el auto te llevará a casa.

Queda tiempo para picar algo rápido antes de la conferencia y optamos por el bufé del hotel. Alves apuesta por un arroz con carne y espinacas. Acaba de empezar una dieta que le ha prescrito su médico, pero llegados los postres, no puede sustraerse a los encantos de un delicioso pastel de nata. Cuenta que le inquietan los movimientos que hay en la Red dirigidos hacia el pago de contenidos. "Hay un peligro de que los años dorados de una web libre terminen", se lamenta.

Se muestra confiado con respecto a la publicidad: "En los próximos tres años va a crecer la publicidad online. Se acaba la conspiración de la publicidad barata en la Red. Online, se llega a más gente", dice. Y se despide a lo grande: "Los medios tradicionales tienen que aparcar la arrogancia de las últimas décadas. La arrogancia del poder que da tener las llaves de la puerta. Los medios tienen que abrazar la revolución digital y aceptar que los individuos se apoderen de la Red, intentar sobrevivir en el nuevo ecosistema. La información pasa a ser algo abierto, ya no es una información final, como antes, que se cierra y se publica. La información pasa a ser un proceso dinámico en la búsqueda de la verdad".


Fuente: Elpais.com
Consultado el 6/09/2010

Cristina Kirchner en Twitter: beneficios, límites y riesgos


Esta nota fue publicada por el diario La Nación en su edición online. Si bien no aporta grandes datos o consejos acerca de la participación en twitter de políticos que busquen ampliar su presencia en la web 2.0, me pareció interesante como punto de vista para seguir debatiendo sobre su importancia y utilidad en la vida política de nuestros representantes.





Cristina Kirchner en Twitter: beneficios, límites y riesgos


Analistas y consultores evaluaron pros y contras de la decisión presidencial de sumarse a la red social; ya tiene más de 40.000 seguidores


Por Lucrecia Bullrich
De la Redacción de lanacion.com
lbullrich@lanacion.com.ar
Permanece en silencio, pero su lista de seguidores se abulta sin freno. En menos de tres días, Cristina Kirchner sumó a más de 40.000 seguidores en Twitter, al tope del ránking de políticos vernáculos que se subieron a la ola en los últimos meses. Quienes quieran saber qué tiene para decir por esa vía, tendrán que seguir esperando. Hasta ahora, la Presidenta sólo escribió mensajes en los que promete "tener activa" su cuenta ( @CFKArgentina ) en el transcurso de esta semana.
Pese a la falta de envíos propios (hasta ahora la jefa del Estado sólo retwitteó mensajes de sus funcionarios), la decisión presidencial de incorporarse al mundo de los 140 caracteres genera interrogantes. ¿Cómo encaja el Twitter en el aparato comunicacional de Cristina Kirchner? ¿Qué beneficios puede reportarle el uso de la red social? ¿Corre algún riesgo?
"Alrededor de Twitter, y sobre todo de lo que puede generar entre los políticos, se construyó una expectativa exagerada", planteó el especialista en Comunicación Política Orlando D?Adamo. Recordó que el origen del uso "masivo" de Twitter entre políticos se remonta a la campaña de Barack Obama en 2008 y que fue el impacto de aquél desembarco lo que provocó la "sobreestimación" sobre la que ahora advierte.
"Obama gastó 16 millones de dólares en comunicación vía Internet y redes sociales, un verdadero récord. Pero también invirtió 200 millones en propaganda tradicional. Lo que pasó fue que, como a Obama le fue tan bien, muchos creyeron que habían descubierto la panacea del contacto con la gente. Pero no hay que perder de vista que estamos ante una moda", indicó a lanacion.com.
Al éxito de Obama, D?Adamo contrapuso el ejemplo de Antanas Mockus, el candidato a la presidencia de Colombia que, pese a que hizo un uso sin precedente de las redes sociales durante su campaña, perdió la elección con Alvaro Uribe.
Descrédito. "Es cierto que Twitter permite una comunicación directa con parte de la población. Pero hay que tener en cuenta que eso funciona siempre que los políticos actualicen sus envíos permanentemente y que lo hagan ellos mismos. En el caso de la Presidenta, por la cantidad de seguidores que ya tiene y por sus ocupaciones como jefa del Estado, es casi imposible que lo haga y que no lo delegue a terceros", afirmó.
Y añadió: "La gente tiene que sentir que la comunicación directa es real y que la que está del otro lado es la Presidenta. En cuanto percibe que [la cuenta de Twitter] está siendo manejada por otros se crea un efecto boomerang y la herramienta pierde efectividad: [los seguidores] pasan a sentir que se los está engañando". Fue en este marco que analizó el silencio presidencial. "No es bueno que no haya twitteado todavía. Puede responder a una estrategia, a generar expectativa, pero que no aparezca puede dañar la credibilidad del espacio que ella misma decidió ocupar", opinó.

Fuente: Lanacion.com
Consultado el: 6/09/2010

jueves, 2 de septiembre de 2010

Mi primer Prezi

Este es el primer contenido inédito que se sube a este blog. ¡Qué emoción! ¿El motivo? Mostrar las primeras conclusiones de los debates que se han generado en las primeras tres clases del seminario en Comunicación y Medios de Tiempos 2.0 que se dicta en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, y que tengo el gusto de integrar.
En un pantallazo general, se explican los ejes fundamentales que los alumnos han traído a flote a partir de sus propias inciativas, inquietudes, experiencias y saberes. Aquí los comparto, porque me pareció interesante y necesario instalar en este blog una mirada desde la práctica y no tanto desde la teoría o desde el discurso mediático, a fin de darle un poco más de color a la cosa.

Se aceptan comentarios!!